Carbón vegetal obtenido por pirólisis controlada del bambú. Su alta porosidad y riqueza mineral lo convierten en un excelente mejorador de sustratos para bonsái, favoreciendo la aireación, el equilibrio hídrico y la salud de las raíces.
| Componente | Proporción |
|---|---|
| Calcio (Ca) | 5 – 15 % |
| Potasio (K) | 1 – 5 % |
| Magnesio (Mg) | 0,5 – 2 % |
| Fósforo (P) | 0,2 – 1 % |
| Sodio (Na) | < 0,5 % |
| Hierro (Fe) | 0,05 – 0,3 % |
| Manganeso (Mn) | 0,01 – 0,1 % |
| Oligoelementos | Zn, Cu, B, Mo (trazas) |
Suelen tener pH alto (8–10) por la presencia de carbonatos y óxidos.
La principal diferencia radica en la estructura porosa. El carbón de bambú tiene una microestructura mucho más fina y densa, con un área superficial significativamente mayor. Esto le confiere una capacidad de adsorción superior a la del carbón vegetal común, además de un contenido mineral más constante.
No exactamente. El carbón de bambú es el producto resultante de la pirólisis del bambú. El carbón activado es el carbón de bambú que ha pasado por un proceso posterior de activación (generalmente con vapor a alta temperatura) para aumentar su área superficial. Aunque el carbón de bambú natural ya tiene propiedades de adsorción, el activado tiene una capacidad aún mayor y se usa principalmente en filtración industrial o cosmética.
Debido a su composición mineral (alto contenido en calcio y potasio), el carbón de bambú es un material inherentemente alcalino (pH 8–10) que ayuda a neutralizar la acidez que se genera con el tiempo en el sustrato, especialmente al regar con agua osmotizada. Es ideal para especies como Olivo, Boj o Granado, y debe usarse con moderación en acidófilas como Azaleas, Pinos o Arces japoneses.
El carbón de bambú adsorbe principalmente moléculas orgánicas complejas y toxinas. Puede retener algunos iones de nutrientes temporalmente, ayudando a liberarlos de forma gradual. Actúa como una reserva de nutrientes en lugar de un bloqueador, especialmente si se aplica en la dosis recomendada (5%–10%).
No. El carbón de bambú para bonsái es un producto puro (100% biomasa de bambú carbonizada). En cambio, el carbón de barbacoa suele contener sustancias químicas y acelerantes para facilitar su encendido, los cuales son tóxicos para las raíces y pueden alterar la microbiología del sustrato. Nunca debe utilizarse en el cultivo de bonsái.