En el sustrato de cultivo, son más importantes las propiedades físicas, que las propiedades químicas, ya que las segundas, las puede modificar el cultivador mediante técnicas apropiadas a las necesidades del cultivo.
La fibra de coco, cumple con las propiedades físicas idóneas para cultivos de larda duración, como en el caso del bonái, de entrenamiento, engorde, ramificación o simplemente, la creación de su sistema radicular fino y abundante.
Sola o mezclada con akadama o pomice, sustituye y aventaja a la turba en infinida de cultivos, facilitando la aireación y el desarrollo radicular.
